lunes, 30 de noviembre de 2015

Las Morteras de Éndriga


























Mortera a la que se llega en poco tiempo siguiendo un camino empedrado y empinado que sube desde el pueblo de Éndriga, y que Víctor Martín nombra como "camín de La Cuendia". Abundan ya en la collada las cabañas, aunque buena parte de ellas se encuentra en mal estado. Entre esta mortera y la de Saliencia, que está al lado, podemos bajar por un senderín caprino -pasando por otra cabana teitada abandonada, última foto- que acaba en Saliencia pueblo. También es posible bajar por Arbeyales o Arbichales, siguiendo la foz de La Güérgola.

La Peral












Braña-pueblo vaqueiro somedano de verano, que se habita de marzo a noviembre, bajando luego los vecinos a pueblos de Belmonte de Miranda (Santa Marina y El Pontigo) y Salas (El Pevidal y Buspol). Quedan algunas casas teitadas, y una capilla dedicada a San Lorenzo. Es punto de partida de buen número de rutas. Muy cerca del lugar se encuentra la braña de La Mourica. Fue otro de los pueblos que estuvo bajo el control de los Miranda durante los siglos XVI y XVII.

Saliencia V


El valle con sus morteras.

Saliencia IV


Morteras de Éndriga, asomando por la izquierda, y de Saliencia.

Saliencia III


Todo el valle desde encima de la braña de Cilbéu.

Saliencia II


Brañas de Murias, abajo, y La Corra, arriba, desde el cordal del Tarambicu.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Saliencia I


Monte Rebochal, foz del arroyo Castro, braña de Urdiales -de Arbellales o Arbichales- y, arriba, cercanías de la braña del Cuérrago.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Valle de la Salgada


Paisaje somedano desde la Bobia del Robezu, con el camino a Sousas, el pico Muñón, peña Chana... En la zona izquierda, donde en los mapas se señala la existencia de una Fuente de los Pastores, se ven restos de una majada, pero ignoramos su nombre. Entre el mentado pico y el Robezo quedan las murias de otras.

Valdecuélabre
























Braña somedana situada en una campera muy guapa bajo el Pico Alto, justo encima de Llamardal, desde donde llega por varias trochas en las que hay que evitar el siempre molesto piorno, y tirar por donde esté a prao. Subiendo pegados al Putracón veremos restos de otra majada. En tiempos, según Víctor Martín, Valdecuélabre fue majada de ovejas del Coto de la Buenamadre, conservándose aún los restos de un gran corral y del chozo comunal. Por la pradera se observan, además, abundantes restos de corros y de alguna cabaña, así como un corro doble aún en pie. Hay una buena fuente, y grandes vistas si nos asomamos hacia el valle del río Somiedo. El lugar merece la pena la visita aunque solo sea por el nombre, y ya, para rematar lo mitológico, nos encontramos un "corro de brujas" o "anillo de hadas", a escoger.