sábado, 20 de julio de 2019

Venta de Cabuezos



















Antigua venta situada en el Camín Real de Leitariegos, entre Trascastro y Brañas de Abajo. Se llega por caminos muy guapos, ya desde esos pueblos, o, más fácilmente, y en llano, por un ramal que sale desde una curvona de la carretera. Según una guía del grupo GECA, el edificio constaba de una parte para guardar las caballerías, otra para los carros, y otra, la principal, que hacía las funciones de taberna y alojamiento. Por la zona se ven grandes mariposas, como Apatura iris y Brintesia circe. Es un paseo recomendable en la seronda.

Silvallana/Silvayyana


























Casería de la parroquia de Naraval, en el concejo de Tineo. Según el Diccionario Geográfico de Asturias, fue braña vaqueira de verano (aunque en una web de M. Octavio Fernández se dice que tenían su alzada en Las Tabiernas, Tineo), y propiedad del conde Piniolo, según el Libro Registro del monasterio de Corias. Está situada en un lugar recogido entre monte, muy guapo, y en el que quedan algunas construcciones de interés etnográfico, como una cuadra antigua en la que se usan tornos para sujetar el techo, como pasa en edificios de los valles del Naviego y el Coto, en del concejo de Cangas del Narcea, y en algún sitio más, y una fuente decorada con flores galanas. En un roquedo sobre el río Naraval hay un cortín. Se llega por una pista muy mal amañada, que ya sería hora de que la pusieran en condiciones. Hay un camino antiguo muy hermoso que da a la vuelta por debajo al lugar, aunque está bastante abandonado. M. Octavio Fernández, se dice que los vaqueiros de Silvallana fueron de los últimos de Asturias en abandonar la trashumancia.  

viernes, 19 de julio de 2019

Arrebolladín





















Zona de brañucas casinas situadas en el camino que se coge antes del pueblo de Tarna y que lleva al Mongayu o hacia Vega Pociellu. Según Juan Delgado se llamarían estas majadas El Robellau, El Robellaín  y El Pandu. Arrebolladín es la denominación que da al lugar un trabajo hecho por Tragsa sobre las brañas casinas. Por allí parece que ronda el ursus, y no es extrañar, pues hay unas cerezas muy apetitosas. Se pasa por unos prados que llevan el mítico nombre, según el citado trabajo de Tragsa, de Arrebollaú de Don José. Hay desperdigadas por la zona cuadras acompañadas, en general, por cabañina o corripio para el pastor, la mayor parte en ruina o camín de ello. En los prados, que van siendo tomados por el monte, se apiñan las mariposas como pueden. El abandono de las praderías (unidos a las horribles ensiladoras) nos está dejando sin biodiversidad insectil. Los caminos son muy guapos, aunque estas fotos con solón desmerezcan. Habrá que volver en otoño.